
Cómo la miel está ayudando a salvar al oso de anteojos
23 Enero, 2022

La miel de abejas es un recurso vital para la supervivencia de los osos anteojos, una especie emblemática de los bosques andinos de Sudamérica. Sin embargo, la recolección de miel también es una actividad humana que puede tener un impacto negativo en las poblaciones de osos y en el ecosistema en general. Para abordar este problema, la organización TRAX ha desarrollado una tecnología innovadora que permite monitorear la actividad de los osos y la producción de miel de manera remota y sin interferir en su hábitat.
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La tecnología desarrollada por TRAX consiste en la instalación de sensores en las colmenas de abejas y en dispositivos GPS en los osos anteojos. Los sensores monitorean la actividad de las abejas y envían datos en tiempo real a los investigadores, mientras que los dispositivos GPS permiten seguir los movimientos de los osos y comprender mejor sus patrones de alimentación y comportamiento. Con esta información, se puede determinar cuánta miel se está produciendo en cada colmena y cuándo es seguro recolectarla sin perturbar a los osos.
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La tecnología de TRAX no solo permite monitorear la actividad de los osos y la producción de miel de manera más eficiente y segura, sino que también ofrece la posibilidad de mejorar la gestión de los recursos naturales y proteger la biodiversidad de los bosques andinos. Al obtener información detallada sobre el comportamiento de los osos y la producción de miel, se pueden tomar decisiones informadas sobre cómo manejar los recursos y cómo promover prácticas sostenibles.
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En conclusión, la tecnología desarrollada por TRAX para monitorear la actividad de los osos anteojos y la producción de miel es una iniciativa innovadora que permite proteger la biodiversidad y promover prácticas sostenibles en los bosques andinos de Sudamérica. Al comprender mejor los patrones de comportamiento de los osos y la actividad de las abejas, se puede tomar decisiones informadas sobre la gestión de los recursos naturales y minimizar el impacto humano en el ecosistema. Esta tecnología ofrece una oportunidad de mejorar la convivencia entre los seres humanos y los animales y de promover la conservación de la naturaleza.